El Auditori de La Nucía vivió el pasado viernes 6 de marzo una de esas noches pensadas para la memoria musical. Maggie Reilly, voz inseparable de algunos de los temas más conocidos de Mike Oldfield, ofreció un concierto centrado en ese repertorio que marcó los años ochenta y que sigue teniendo un lugar especial para muchos seguidores. La artista estuvo acompañada por la banda Opus One y contó además con la participación de la vocalista Anna Luna.
La actuación despertó bastante expectación y reunió a mucho público en el auditorio, con una presencia destacada de asistentes internacionales. Sobre el escenario sonaron varias de las canciones más reconocibles vinculadas a aquella etapa, en una cita construida alrededor de melodías que siguen muy presentes décadas después. El concierto arrancó con la conocida sintonía de Tubular Bells, una apertura muy identificable que sirvió para situar desde el principio el tono de la velada.
A lo largo del recital fueron apareciendo títulos muy esperados por el público. Entre ellos estuvieron “Moonlight Shadow”, “To France”, “Family Man” o “Foreign Affair”, canciones que ayudaron a convertir aquella colaboración entre Mike Oldfield y Maggie Reilly en una de las más recordadas del pop-rock europeo de los ochenta. También hubo espacio para otras piezas relacionadas con ese universo musical y para repasar momentos destacados de la trayectoria de la cantante escocesa.
Anna Luna asumió parte del protagonismo en distintos momentos del concierto, sumándose a una propuesta que no se limitó a encadenar clásicos, sino que buscó dar continuidad y dinamismo al repertorio. Mientras tanto, Opus One puso la base musical de una noche muy enfocada en recrear con solvencia un cancionero muy reconocible para varias generaciones de oyentes.
Uno de los momentos más celebrados llegó con “Moonlight Shadow”, seguramente el tema más esperado de la noche, que fue recibido con una respuesta muy cálida por parte del público. Tras el cierre principal, Maggie Reilly regresó todavía al escenario para ofrecer dos bises más y poner el broche final a un concierto de tono nostálgico, muy apoyado en la fuerza de unas canciones que siguen funcionando muchos años después de su publicación.
La cita de La Nucía formó parte de la gira española de la artista, que este año incluye también otras fechas en distintas ciudades. En el auditorio alicantino quedó la sensación de haber asistido a un viaje directo a una etapa muy concreta de la historia del pop, sostenido por una voz que continúa siendo el gran nexo con aquel repertorio.
